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Los lácteos no son tan saludables como nos quieren hacer creer

2 mayo, 2016

Las campañas publicitarias hablando de los beneficios de la leche forman ya parte de nuestra creencia popular, pero cada vez más investigaciones están acreditando que mucho de lo que hablan en tales campañas son falsos mitos publicitarios para vendernos más leche. Esta creencia está tan arraigada en nosotros que incluso una madre que no da leche a su hijo podría considerarse una mala madre.

Vamos a ver aquí porqué NO es saludable beber leche de vaca:

1. El hombre es la único mamífero que consume leche de otra especie
Durante millones de años durante la prehistoria el hombre ha sobrevivido sin consumir productos lácteos y alimentándose de la leche materna durante la infancia. Si pensamos que en la era del paleolítico no tomaban leche (más que la materna durante el periodo de lactancia) y que las investigaciones nos demuestran que sus huesos eran más fuertes que los del ser humano ahora, podemos sacar la conclusión que la leche no es necesaria para nuestro buen desarrollo sino todo lo contrario.

Se está viendo en la actualidad que la leche de vaca es el alimento número uno en intolerancias alimentarias. Y es que el hombre es el único mamífero que consume leche de otra especie y en edad adulta.

2. La leche acidifica el organismo y por tanto debilita los huesos
Comer en exceso proteínas y azúcares simples acidifica nuestro organismo. Para poder compensar este exceso de acidez el cuerpo tiene mecanismos propios de alcalinización para poderse así neutralizar.

¿Sabéis como puede alcalinizanse nuestro cuerpo? Liberando minerales alcalinos. ¿Y sabéis cuál es el mineral alcalino que  más abunda en nuestro cuerpo? El calcio. El calcio que está almacenado en todo nuestro esqueleto. Por tanto si tomamos leche que nos acidifica, nuestro cuerpo “robará” calcio de nuestros huesos para poderse neutralizar debilitando así nuestros huesos.

3. Las proporciones de calcio/magnesio no son las adecuadas

Para poder asegurarnos que el calcio se fija en los huesos necesitamos proporciones adecuadas de magnesio, y en la leche de vaca las proporciones de calcio-magnesio no son las apropiadas.

Además los productos lácteos disminuyen las concentraciones de vitamina D que es, precisamente, otra molécula que nos ayuda a fijar el calcio al hueso.

LÁCTEOS

4. En los países en donde se consume más leche se tienen más fracturas y todavía no hay ningún estudio que demuestre que tomar lácteos proteja de las fracturas
En 2002, la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) reconocía una “paradoja del calcio”:
Los países que consumen más productos lácteos en el mundo (los países escandinavos) tienen los huesos más sólidos, son los más altos pero sufren el mayor número de fracturas del cuello del fémur. Por otro lado, la población africana y parte de la asiática, que son las que menos productos lácteos consumen, presentan una salud ósea perfecta, con los niveles más bajos de fracturas.

Además hoy en día no existe ninguna prueba de que el consumo de productos lácteos nos proteja durante toda la vida del riesgo de sufrir fracturas. Sí hay estudios por lo contrario, de niños que han sido criados sin leche de vaca (sino con alternativas de leches vegetales) y tuvieron crecimientos normales sin problemas de nutrición. También hay estudios hechos con mujeres menopáusicas que han consumido lácteos toda su vida y no se ha demostrado que tuvieran menos fracturas que las mujeres que habían tomado menos lácteos.

5. Además añadimos los problemas de los lácteos modernos
Las vacas de hoy son los animales más hormonados que haya habido nunca, y por tanto así lo es la leche que producen. La leche que consumían nuestros padres o abuelos no se parece nutritívamente en nada a la leche que se vende en la actualidad.

La leche de vaca contiene hormonas sexuales (estrógeno y progesterona) que favorece el cáncer de útero y de mama. Además al hormonar las vacas para que crezcan más rápido, y su leche contiene factor de crecimiento 1 para hacer que el ternero crezca. Este factor de crecimiento acelera la proliferación de las células. Esto hará que al tomar leche engordemos y tengamos más posibilidades de desarrollar células precancerosas y cancerosas. Así es como algunos estudios han vinculado el consumo de lácteos con la aparición del cáncer de próstata en los hombres o de ovarios en las mujeres.

Para acabar de añadir que todos los pesticidas y fertilizantes químicos utilizados en el alimento del ganado van a parar a la leche que bebemos.

6. La caseína que contienen los lácteos producen mucosidad interna

La leche de vaca contiene un 300% más de caseína que la leche humana. Con la caseína se fabrican gomas industriales por su calidad mucosa. Este hecho se puede observar en cualquier queso cuando se funde que se transforma en una sustancia gomosa y elástica. Por este motivo es comúnmente conocido que si tienes mucosidad o estás resfriado está contraindicado tomar lácteos, ya que empeoraría tu condición.

En medicina china se considera que los lácteos efectivamente producen “humedad interna”, es decir, enturbian y producen estancamiento en el interior.

 

Cristina Mora
Acupuntura y Medicina Tradicional China
Licenciada por la Universidad de Gales (UK)
Graduada en Naturopatía
Instructora de MLC

Acupunutura Barcelona – Balanced Living